Published 2026-05-21

6 miradores, 2 jornadas, una sola provincia: la Valencia que solo se conoce conduciendo. Foto: Rafael Minguet Delgado.
Los 6 miradores más espectaculares de Valencia que sólo puedes alcanzar en coche
Hay una Valencia que no aparece en las guías de la ciudad. No está en el Mercado Central, ni en la Ciudad de las Artes, ni en ningún chiringuito de la Malvarrosa. Está más arriba, más adentro, al final de una carretera comarcal que se estrecha justo cuando las vistas empiezan a ponerse serias.
La provincia de Valencia esconde una geografía que sorprende a quien solo la conoce por su litoral: sierras de más de mil metros, embalses de color turquesa, valles de naranjos fotografiados desde lo alto y un lago natural, la Albufera, que al atardecer convierte el horizonte en algo que parece pintado. Todos estos paisajes tienen una cosa en común: llegas en coche o no llegas.
Esta es la ruta de los miradores que merecen el desvío. Y nosotros ya tenemos el coche listo.
1. Mirador de Garbí — El balcón más alto sobre Valencia y el Mediterráneo
Si tuvieras que explicarle a alguien dónde termina Valencia ciudad y empieza la naturaleza, lo llevarías aquí. El Mirador de Garbí, en la Sierra Calderona, es el mirador más valorado de toda la provincia con 4,8 sobre 5 y más de 4.200 reseñas, una cifra que en un mirador natural no es habitual y que dice mucho.
Desde sus 598 metros de altitud se ve todo: la ciudad de Valencia al sur, el Mediterráneo como fondo, los campos y huertas de la comarca del Camp de Morvedre desplegándose hacia el mar. En días despejados, el panorama es de vértigo. La carretera que sube por la Calderona ya vale el viaje: curvas cerradas entre pinos y monte bajo, sin apenas tráfico, con ese olor a romero que solo existe cuando conduces con las ventanillas bajadas.
Tip de conducción: La CV-25 hacia Estivella es una carretera secundaria en perfecto estado. El último tramo hasta el aparcamiento es pista forestal firme y practicable con cualquier turismo. No necesitas un 4x4.
Mejor momento para la foto: Atardecer de primavera, cuando la luz horizontal hace brillar el mar y la ciudad al mismo tiempo. También espectacular al amanecer con niebla baja en el valle.
2. Mirador del Pujol — El atardecer más famoso de la Albufera
La Albufera de Valencia es uno de esos paisajes que todo el mundo conoce de nombre pero pocos experimentan de verdad. El lago más grande de España, la cuna del arroz valenciano y el origen de la paella tiene un punto de observación que, al atardecer, se convierte en uno de los espectáculos visuales más intensos de la Comunitat.
El Mirador del Pujol, con 4,7 de media y más de 3.400 valoraciones, no es un secreto. Pero llegar en coche marca la diferencia: puedes estar allí justo cuando la luz empieza a caer, esperar a que el sol se hunda detrás de la sierra y marcharte cuando quieras. El espectáculo de colores que describe una reseña — "oranges that keep fading as the light from the sun slowly disappears" — no se planifica en transporte público.
Tip de conducción: La CV-500 bordea el lago y atraviesa el Parque Natural. Respeta los 50 km/h establecidos en el área protegida y aprovecha para parar en alguno de los miradores secundarios que jalonan la carretera antes de llegar al Pujol.
Mejor momento para la foto: Puesta de sol, sin discusión. Llega 30 minutos antes para elegir posición.
Atardecer sobre la Albufera de Valencia desde el Mirador del Pujol. Foto: Alberto Garcia.
3. Mirador de la Tierra Colorá — El cañón que nadie espera en Valencia
Hay lugares en la provincia de Valencia que parecen sacados de otro continente. El Mirador de la Tierra Colorá, sobre el embalse del Júcar en Cortes de Pallás, es uno de ellos. Tierras rojas, el embalse azul-verdoso al fondo, acantilados que caen en vertical y un silencio que solo se rompe con el viento. Más de 300 reseñas con un 4,7 de media de visitantes que en muchos casos reconocen haber flipado con algo que no esperaban encontrar en Valencia.
Este es el tipo de mirador que funciona especialmente bien en Instagram precisamente porque nadie lo asocia con la provincia: la imagen contrasta con todo lo que la gente imagina cuando piensa en Valencia, y eso genera engagement. La carretera desde Buñol hasta Cortes de Pallás es además una de las mejores de conducción de la provincia: poco tráfico, paisaje cambiante y curvas que van abriendo el horizonte kilómetro a kilómetro.
Tip de conducción: La CV-428 tiene algunos tramos de montaña con pendientes pronunciadas. Nada comprometido, pero si no estás habituado a carreteras de sierra, ve con calma y disfruta del paisaje. El aparcamiento junto al mirador es amplio.
Mejor momento para la foto: Mediodía en primavera, cuando la luz cae perpendicular y satura los rojos de la tierra. También al atardecer con el embalse captando los últimos rayos.
Tierras rojas sobre el embalse del Júcar en Cortes de Pallás. Foto: Rafael Minguet Delgado.
4. Mirador de l'Abella (Olocau) — Las vistas que los ciclistas guardan en secreto
En la Sierra Calderona, a pocos kilómetros del Garbí pero con un carácter completamente distinto, el Mirador de l'Abella lleva años siendo el punto de referencia de los ciclistas de montaña de la comarca. Eso que en redes sociales aparece etiquetado como "joya oculta" aquí se cumple de verdad: 4,8 de media con más de 100 valoraciones pero una notoriedad todavía baja entre el público general.
Las vistas desde l'Abella abarcan en días claros Valencia ciudad, la Albufera, el Montgó en Dénia y, hacia el oeste, las sierras del interior. Es la panorámica más completa de la Calderona y está accesible en coche hasta muy cerca de la cima, lo que lo convierte en uno de esos miradores donde el esfuerzo y la recompensa están perfectamente equilibrados.
Tip de conducción: La pista desde Olocau está en buen estado pero es estrecha. Si cruzas con otro vehículo, uno cede. Los arcenes son suficientes para maniobrar sin problema. No te fíes de Google Maps en el último kilómetro: sigue la señalización del parque.
Mejor momento para la foto: Primera hora de la mañana, antes de que la calima de verano difumine el horizonte. En primavera la visibilidad es máxima.
5. Mirador de la Valldigna (Simat de la Valldigna) — Naranjos, mar y monasterio desde las alturas
El Valle de la Valldigna es uno de esos rincones de la provincia que tiene todos los ingredientes para una fotografía perfecta: naranjos ordenados en bancales, el Monasterio de Santa Maria de la Valldigna al fondo, el Mediterráneo cerrando el horizonte y las montañas enmarcando la escena. Desde el mirador sobre el valle, todo eso cabe en un solo encuadre.
Con 4,6 de media y casi 280 valoraciones, es un punto de parada habitual para ciclistas y senderistas, pero también perfectamente accesible en coche. La carretera de subida desde Simat es estrecha y con curvas pronunciadas — exactamente el tipo de tramo que convierte un viaje en una experiencia.
Tip de conducción: La subida desde Simat tiene curvas cerradas y algún tramo sin arcén. Conduce despacio, usa el claxon en las curvas ciegas y disfruta: son apenas tres kilómetros que en primavera, con los naranjos en flor, huelen a gloria.
Mejor momento para la foto: Primavera temprana, cuando los naranjos están en flor o cargados de fruta. La luz de mediodía satura los colores del valle de forma excepcional.
6. Mirador del Embalse de Contreras — El cañón que marca el límite de la provincia
Para cerrar la ruta, un mirador que marca literalmente el confín de la provincia: el embalse de Contreras, en el límite entre Valencia y Cuenca, es uno de esos lugares donde la geografía hace algo dramático. El río Cabriel se encajona entre paredes de roca que caen 200 metros hasta el agua, y desde el mirador de la zona recreativa el paisaje tiene una escala que descoloca.
No es un mirador al uso: es una experiencia de conducción tanto como de contemplación. La carretera desde la A-3 hasta el embalse serpentea por un cañón progresivo que va cerrándose hasta que el agua aparece de golpe, 200 metros más abajo. Uno de esos momentos en que el conductor y el copiloto se miran al mismo tiempo.
Tip de conducción: La N-330 hasta Contreras es una carretera nacional en perfecto estado, con buen firme y señalización clara. El área recreativa tiene aparcamiento amplio y acceso sencillo.
Mejor momento para la foto: Cualquier hora del día — la orientación del cañón garantiza luz directa sobre el agua durante la mayor parte de la jornada. En primavera el nivel del embalse suele estar alto, lo que maximiza el impacto visual.
La ruta completa: cómo enlazar los 6 miradores de Valencia
Estos seis puntos se organizan naturalmente en dos jornadas desde Valencia ciudad o desde cualquier punto de la costa:

Pablo Rivera
Director Comercial de Malco Digital Group
Especialista en estrategias comerciales y desarrollo de negocios en el sector de la movilidad.